Ella nació en el distrito de Ate Vitarte un 25 de Setiembre de 1980, hoy cuenta con 36 años y es la mayor de 7 hermanos. A la edad de 6 años de edad viaja a la ciudad de Chanchamayo (ceja de selva del Perú) con su familia, con la finalidad de sembrar café; su mamá se hace cargo de la chacra (terreno para sembrar), mientras que su papá trabajaba de chofer de carga interprovincial. En el año 1991, su madre decide vender la chacra y la casa donde vivían e irse a Pucallpa (Selva del Perú) con un grupo de Israelitas (secta religiosa) en la cual ella participaba, decisión que no fue comunicada a su esposo en ningún momento y fue motivo de la pérdida de contacto con su padre.
A los 11 años de edad, Verónica empezó a trabajar en labores domesticas, donde fue victima de maltrato y de humillaciones; sus dos hermanos mayores son llevados a trabajar a la chacra.
Después de dos años de haberse mudado a la selva, volvieron a contactarse con su padre, quien al al ver las condiciones en las que vivían sus hijos, decide llevarlos a vivir a un terreno en la zona A de Huaycán. Verónica recuerdas que la relación entre sus padres no era buena, existían episodios de violencia y después de muchos meses deciden separarse, su madre continua participando en los cultos israelitas y establece una relación otro hombre de grupo Israelita, con quien tuvo un hijo. Verónica expresa sus sentimientos:
Mi papa maltrataba a mi mama y ella nos maltrataba a todos sus hijos… mi mamá hasta ahora, prefiere a la iglesia que a sus hijos
Asumiendo nuevas responsabilidades
Verónica desde los trece años se queda a cargo de la casa y de sus 3 hermanos menores, pues su papá continuaba trabajando como chofer, ausentándose del hogar por temporadas. Ella recuerda que sus hermanos le hacían las tareas del colegio, pues ella no tenía tiempo para estudiar por dedicarse a las labores de la casa.
A los 18 años conoce a Darwin Matos Salgado, su actual pareja, con quien tiene 4 hijos: Luis (16 años), quien actualmente cursa el segundo año de secundaria; Astrid (13 años), quien cursa el quinto grado de primaria; Camila (8 años) y Rosalía (6 años), con estos 2 últimos hijos participó en los talleres del proyecto de Padres Educadores de INTSOL.
En la actualidad, Verónica se siente fortalecida, organiza su tiempo para las labores domesticas y el cuidado de los hijos; además vende gelatinas por las mañanas y algunos fines de semana, con lo recauda un promedio de 10 soles por día; los cuales invierte comprando materiales para el colegio de sus hijos (lo que antes no podía adquirir); además con sus ahorros y el apoyo de INTSOL pudo llevar a su hija Camila a recibir atención especializada, ella requería de terapias de lenguaje según evaluaciones diagnosticas realizada a inicios del 2010 por INTSOL.
Participando en la Comunidad
En este tiempo ha desarrollado habilidades organizativas y asume un rol más activo en su comunidad, ahora participa en la organización del Vaso de Leche, del cual fue coordinadora, así mismo hace participar a sus hijos Luis y Astrid en de un espacio creado por la iglesia católica de apoyo en tareas para niños en edad escolar.
Asimismo, la relación con sus vecinos también ha mejorado, ellos le mencionan que ha cambiado bastante, y ella les comparte lo que aprende con ellos:
Mis vecinas valoran mis consejos, porque ven mis cambios, eso me hace sentirme feliz
Verónica ha invitado a participar a los talleres a dos vecinas y sus cuñadas, las cuales asisten regularmente con ella a los talleres.